dentro, proximamente del dolor, donde un pequeño espacio se deja cantar para la apresiacion de este mismo, se abre asi una brecha entre el inconciente humano y la ilogica del hombre abatido, en aquel diminuto presajio,no encuentro mas que una razon ilojicamente desproporcional al resultado de la suma de mis partes,habia esperado cerca en el placar, y ya no esforzaba una sonrrisa para deleitar a los desconocidos con los que compartes tu vida.